<?xml version="1.0" encoding="UTF-8"?>
<rss version="2.0"
	xmlns:content="http://purl.org/rss/1.0/modules/content/"
	xmlns:wfw="http://wellformedweb.org/CommentAPI/"
	xmlns:dc="http://purl.org/dc/elements/1.1/"
	xmlns:atom="http://www.w3.org/2005/Atom"
	xmlns:sy="http://purl.org/rss/1.0/modules/syndication/"
	xmlns:slash="http://purl.org/rss/1.0/modules/slash/"
	>

<channel>
	<title>No le cuentes a mi padre &#187; Fantasías</title>
	<atom:link href="http://www.amipadre.nolecuentes.com/tag/fantasias/feed/" rel="self" type="application/rss+xml" />
	<link>http://www.amipadre.nolecuentes.com</link>
	<description>(ni a mi esposa)</description>
	<lastBuildDate>Thu, 30 Jun 2011 08:54:46 +0000</lastBuildDate>
	<generator>http://wordpress.org/?v=2.8.5</generator>
	<language>en</language>
	<sy:updatePeriod>hourly</sy:updatePeriod>
	<sy:updateFrequency>1</sy:updateFrequency>
			<item>
		<title>¡Dilo!</title>
		<link>http://www.amipadre.nolecuentes.com/%c2%a1dilo/</link>
		<comments>http://www.amipadre.nolecuentes.com/%c2%a1dilo/#comments</comments>
		<pubDate>Fri, 04 Jun 2010 15:34:27 +0000</pubDate>
		<dc:creator>Mlkvn</dc:creator>
				<category><![CDATA[Ficción]]></category>
		<category><![CDATA[Secretos]]></category>
		<category><![CDATA[Deseos escondidos]]></category>
		<category><![CDATA[Fantasías]]></category>
		<category><![CDATA[monstruos]]></category>
		<category><![CDATA[Orgasmo]]></category>

		<guid isPermaLink="false">http://www.amipadre.nolecuentes.com/?p=978</guid>
		<description><![CDATA[

Los latidos del corazón a mil por hora y la mente hecha un caos por completo. Bajo instrucciones precisas fue directo al elevador y al momento de entrar en él, apretó el botón del tercer piso. Caminó por el pasillo que la llevaría a la habitación designada; el número de esa puerta bombardeaba su cabeza.
-No [...]]]></description>
			<content:encoded><![CDATA[<div>
<div>
<p>Los latidos del corazón a mil por hora y la mente hecha un caos por completo. Bajo instrucciones precisas fue directo al elevador y al momento de entrar en él, apretó el botón del tercer piso. Caminó por el pasillo que la llevaría a la habitación designada; el número de esa puerta bombardeaba su cabeza.</p>
<p>-No te vayas a equivocar – se repetía a si misma rodeándose de los demonios mas comunes ante un primer encuentro. Definitvamente, las mismas preguntas que a través de los años han rondado en el sencillo miedo de los humanos.</p>
<p>Al tocar la puerta esperó sólo unos segundos antes de que unos ojos cansados y de alma vieja le abrieran la puerta.</p>
<p>- Pasa – le dijo con una voz suave, el hombre que ya la esperaba. Adentrándose en la improvisada cueva, ella escuchaba algunas palabras y contestaba otras pero estaba tan turbada que no sabía ni lo que decía. Dejó sus cosas en donde pudo y pasó hasta el final de la habitación. Un pequeño canje de miradas y risas nerviosas fueron el rompehielo de la esperada situación. Él se fue acercando un poco e intercambiaron algunas otras frases, que para relajar, no sirvieron de mucho.</p>
<p>No había imaginado la situación así del todo. Cuando se dio cuenta y depués de un húmedo beso, ya estaba totalmente desnuda a disposición del amo. Esposas en las muñecas para inmovilizar, ojos vendados para la incertidumbre, collar para la perra que ahora era, mordaza para ahogar el gemido, pelo enredado y las ideas torcidas la disfrazaban de pies a cabeza. Eso era en ese momento: una perra, una puta a la merced del dueño que ya reclamaba con derecho de autoridad.</p>
<p>A medida que iba pasando el tiempo las indicaciones cambiaban una y otra vez; sentada con las piernas abiertas, de pie en noventa grados, las manos marcadas en las nalgas y los nervios líquidos en la piel eran la orden del día. La sumisión, el susto y la ansiedad del siguiente castigo, la tenía al borde de la demencia. Siempre excitada, siempre saltando entre sorpresas al tacto.</p>
<p>- ¡Mira nomás!- exclamó el hombre al meter su mano en la entrepierna y notar toda la humedad de la hembra. La acarició, la manoseó, la observó.  Ella solo tenía que obedecer y no había pauta para escapar, para decir un “no quiero más”.  ¿A qué hora? Si lo que menos quería ella era parar.</p>
<p style="text-align: center"><img class="aligncenter size-medium wp-image-984" style="border: 0pt none" src="http://www.amipadre.nolecuentes.com/wp-content/uploads/2010/06/3175_01-300x201.jpg" alt="3175_01" width="497" height="332" /></p>
<p>- ¡En cuatro, puta!– ordenó entonces el hombre – ¿quieres mamar, verdad perra? – le preguntaba con un tono burlón.</p>
<p>- Si, señor – respondió la sumisa. Dudosa se acercaba para intentar reconocer el sabor de la verga de su amo. Tenía como tarea aprenderlo de memoria.</p>
<p>Las órdenes eran fuertes y los movimientos atrevidos. Entre juguetes jamás vistos por ella, se le escapaban los gemidos, los espasmos y el placer. Tal vez el hombre no era real y era salido de algún bizarro guión de una película de corte tipo bondage; de esas extrañas tipo hentai –pensaba ella-. Tal vez todo era parte de una graciosa página pornográfica; de esas que inmediatamente tienes que cerrar por la etiqueta de enfermo que puedes adquirir si alguien te descubre el gustito. Todo se quedaba en tal vez cuando de nuevo se estremecía ante una nueva caricia o ante un nuevo ataque del hombre.</p>
<p>- ¡Di que eres una puta! – le ordenó su Señor.</p>
<p>- Soy una puta.</p>
<p>- ¡Más fuerte!</p>
<p>- Soy una puta.</p>
<p>- ¡Dilo más fuerte, puta!</p>
<p>- ¡Soy una puta, Señor!</p>
<p>- Asi, putita. – contestaba complacido el amo. Un poco sorprendida por lo que veía de lo que era capaz, se dejaba llevar. Quería aprovechar la oportunidad de saber bien lo que era obedecer, donde lo mas íntimo y bien mostrado se manejara a placer. Ahora ninguna parte de su cuerpo le pertenecía, todo era de él. Ni su boca, ni su vagina, tampoco su ano era suyo. Todo era regalado al hombre que la rondaba y que ahora le ordenaba ponerse en cuatro una vez más.</p>
<p>No habría por que entrar en más detalles después del orgasmo que le causó el amo a la sumisa dándole duro por el culo. No habría que mencionar lo que se retorcía la mujer de éxtasis cuando la tenía bien agarrada de las caderas sin dejarla escapar mientras ella se venía. Mucho menos se tienen ustedes que enterar de los interminables segundos en los que entre convulsiones se le escapaban las lágrimas de puritito placer.</p>
<p>Dice ella que lo último que recuerda es hacerlo terminar a él. Torpemente metió el miembro del hombre en su boca para intentar regresar un poco de lo que ella seguía sintiendo. Primera vez, primeras sensaciones. Nunca antes tan puta, tan zorra y tan sumisa. Nunca antes tan expuesta y violada.</p>
<p>- Hasta el fondo, perra – le dirigió por último el hombre. Atragantándose un poco con él, tomando el anhelado líquido, logró que culminara todo.</p></div>
</div>
<hr />
<p><small>© Mlkvn for <a href="http://www.amipadre.nolecuentes.com">No le cuentes a mi padre</a>, 2010. |
<a href="http://www.amipadre.nolecuentes.com/%c2%a1dilo/">Permalink</a> |
<a href="http://www.amipadre.nolecuentes.com/%c2%a1dilo/#comments">5 comments</a> |
Add to
<a href="http://del.icio.us/post?url=http://www.amipadre.nolecuentes.com/%c2%a1dilo/&title=¡Dilo!">del.icio.us</a>
<br/>
Post tags: <a href="http://www.amipadre.nolecuentes.com/tag/deseos-escondidos/" rel="tag">Deseos escondidos</a>, <a href="http://www.amipadre.nolecuentes.com/tag/fantasias/" rel="tag">Fantasías</a>, <a href="http://www.amipadre.nolecuentes.com/tag/monstruos/" rel="tag">monstruos</a>, <a href="http://www.amipadre.nolecuentes.com/tag/orgasmo/" rel="tag">Orgasmo</a><br/>
</small></p>
<p><small>Feed enhanced by <a href='http://planetozh.com/blog/my-projects/wordpress-plugin-better-feed-rss/'>Better Feed</a> from  <a href='http://planetozh.com/blog/'>Ozh</a></small></p>
]]></content:encoded>
			<wfw:commentRss>http://www.amipadre.nolecuentes.com/%c2%a1dilo/feed/</wfw:commentRss>
		<slash:comments>5</slash:comments>
		</item>
		<item>
		<title>Shine On</title>
		<link>http://www.amipadre.nolecuentes.com/shine-on/</link>
		<comments>http://www.amipadre.nolecuentes.com/shine-on/#comments</comments>
		<pubDate>Tue, 16 Feb 2010 03:20:25 +0000</pubDate>
		<dc:creator>Perro Del Mal</dc:creator>
				<category><![CDATA[Ficción]]></category>
		<category><![CDATA[amante]]></category>
		<category><![CDATA[bañera]]></category>
		<category><![CDATA[Fantasías]]></category>
		<category><![CDATA[masturbación]]></category>
		<category><![CDATA[Musica]]></category>
		<category><![CDATA[Orgasmo]]></category>

		<guid isPermaLink="false">http://www.amipadre.nolecuentes.com/?p=718</guid>
		<description><![CDATA[Pasajes musicales de un domingo en la bañera.]]></description>
			<content:encoded><![CDATA[<p>(haz click en los vínculos para escuchar cada canción)</p>
<p><a href="http://www.amipadre.nolecuentes.com/wp-content/uploads/2010/02/00-Ceremony.mp3" target="_blank">New Order &#8211; Ceremony</a></p>
<p>Siente el agua bajo sus pies. Toma la toalla humedecida por el vapor de la bañera. Los hilos de agua surcan la piel en dirección al piso. Se retuercen en rombos por todo el cuerpo, recorren toda la espalda y el goteo se pierde entre el valle de las nalgas. Da un paso hacia el tapete verde olivo de bolitas que absorben las gotas y masajean sus plantas por un instante. La puerta se cierra de golpe mientras el volumen de la música queda en un segundo plano, cada vez más lejos. La falda de manta se atora entre las gotas restantes y lucha por adherirse a la piel mientras ella la empuja hacia abajo. Se ciñe el corpiño de siempre que usa para dormir. La tela trasluce la piel mojada y se adhiere.  Apresura el paso ante la insistencia del timbre de la calle. El mosaico frío se torna resbaladizo ante sus aún mojadas plantas. Los pezones erectos se transparentan debajo de la blusa mojada que se ciñe a los senos, el escote abierto los exhibe descaradamente. Observa a Marifer por la mirilla de la puerta con una actitud nerviosa y un poco desesperada. –Abre ya, por favor –. Le  dice Marifer al escuchar sus pasos sobre el marco de la puerta– ¿Qué pasa? ¿Por qué vienes así? –. Le contesta después de abrirle para dejarla pasar –Es mi papá. Está muy mal.</p>
<p>Se prepara para la ducha. Cierra el libro mientras baja la cadena del excusado. Lo deja sobre la repisa de caoba hinchada por los vapores de la ducha. <em>Elogio de la Madrastra, Mario Vargas Llosa, </em>Tusquets 1988. Su nombre es Mariana. En las bocinas, junto al ipod, se escuchan los acordes de Ceremony de New Order a cover de Joy Division. Canción que la pone siempre de buen humor, como anticipando un día feliz, un día esperanzador. Oh, I’ll break them down, no mercy shown. Heaven knows, it’s got to be this time. Watching her, these things she said. The times she cried. Too frail to wake this time. <a href="http://www.amipadre.nolecuentes.com/wp-content/uploads/2010/02/httpwww.flickr.comphotosnomeacuerdo3726220542-nomeacuerdo.jpg"><img class="alignright size-medium wp-image-719" src="http://www.amipadre.nolecuentes.com/wp-content/uploads/2010/02/httpwww.flickr.comphotosnomeacuerdo3726220542-nomeacuerdo-300x161.jpg" alt="httpwww.flickr.comphotosnomeacuerdo3726220542 nomeacuerdo" width="300" height="161" /></a>Es el primer sencillo que sacó New Order meses después de que su exlíder se suicidara colgándose en su casa. New Order tomó la grabación de mala calidad que tenían con Ian en los vocales y ellos hicieron su propia versión con la voz de Sumner al micrófono. Se despoja lentamente las ropas como en un ritual cotidiano. Primero la blusa, con el cuello estirado que deja asomados sus hombros, de algodón blanco que muestra en serigrafía la célebre portada de London Calling de The Clash. La deja caer sobre el cesto de la ropa sucia. Luego los pantalones de mezclilla ya enredados entre las piernas. Entubados. Rasgados intencionalmente. Después el sostén, blanco, cálido sobre los pantalones. Por último caen, al paso de sus muslos gruesos y hacia los tobillos, los calzones pequeños enrollados sobre sí mismos al jalarlos hacia abajo, dejados sobre el piso como malacostumbra normalmente.</p>
<p><a href="../wp-content/uploads/2010/02/10-Love-Will-Tear-Us-Apart.mp3" target="_blank">Joy Division &#8211; Love Will Tear Us Apart</a></p>
<p>Gira la llave del agua caliente mientras ésta cae a la cañería volviendo sobre sí misma. Coloca el tapón de la bañera y comienza a llenarse. El rasguido de la guitarra de Love Will Tear Us Apart de Joy Division hace aparición en el playlist. Ella imagina la escena de la película de Control donde Debbie le reclama a Ian que pareciera que no la ama cuando le confiesa que él estaría de acuerdo en que ella tuviera relaciones con otros hombres. Ian le contesta que no cree amarla. When the routine bites hard. And ambitions are low. And the resentment rides high. But emotions won’t grow. And we’re changing our ways. Taking different roads. Then love, love will tear us apart again. A ella le parece irónico. La canción le despierta un sentimiento de melancolía mezclada con nostalgia ochentera. La historia de un amor agonizante. Un presagio del accidente que viene a 100 kms. por hora y que inevitablemente ves venir. Y sabes lo que sigue. Quizá ella sea una versión propia de Annik Honore. En todo caso ella se permite fantasear con sus sentimientos.</p>
<p><a href="../wp-content/uploads/2010/02/01-Shine-On-You-Crazy-Diamond-1-1.mp3" target="_blank">Pink Floyd &#8211; Shine On You Crazy Diamond 1</a></p>
<p>El ambiente se torna pesado conforme la habitación se llena de vapor. A veces le gusta hacerse estos regalos. Prolongarse en la ducha. Ritual de fines de semana para recuperar las energías perdidas en las fiestas que terminan cuando las rutas locales de camiones ya comienzan a operar. Y es un ritual consciente. Velas e inciensos aromáticos con trazas de vainilla y flor de loto. Enciende un gallo y le da unas caladas. Una sensación cálida comienza a recorrerle todo el cuerpo. Pequeñas olas que rebasan el borde la bañera cuando deja caer su cuerpo en el agua. Bajo el lavado, al lado de la taza los chorros de agua forman un <a href="http://www.amipadre.nolecuentes.com/wp-content/uploads/2010/02/httpwww.flickr.comphotosvector09-4197643538inpool-sydbarrettmemorial-Psy-Vektor.jpg"><img class="alignright size-thumbnail wp-image-722" src="http://www.amipadre.nolecuentes.com/wp-content/uploads/2010/02/httpwww.flickr.comphotosvector09-4197643538inpool-sydbarrettmemorial-Psy-Vektor-150x150.jpg" alt="httpwww.flickr.comphotosvector09 4197643538inpool-sydbarrettmemorial Psy Vektor" width="150" height="150" /></a>pequeño charco. El agua caliente abraza su piel y ella se relaja. Los hilos de agua recorren su cuerpo y siente un cosquilleo. Saca el brazo por encima de la bañera y recoge la copa de vino sobre el piso para darle un sorbo.  Entonces suena Shine on You Crazy Diamond de Pink Floyd. La música comienza como con esas imágenes del cosmos. Una trompeta irrumpe el vacío sonoro con las cuerdas al fondo en tono dramático, sus lastimeros aullidos remiten un dejo de nostalgia. El requinto inconfundible de David Gilmour se deja sonar como un aviso inequívoco de que algo grande está por llegar. La espera prolongada en la quietud del sonido. Pau pau pau pauuuu. La lira. Y repite. Una y otra vez. Pau pau pau paaaaa tum tum tum tum tum. El ritmo pausado y enérgico en cada beat, con requintos que se funden y el sonido de un órgano como de iglesia al fondo.</p>
<p>La bañera se llena. El tapete se inunda. Las puntas de sus dedos rasgan sus costados provocándole pequeñas descargas de placer mientras su cuerpo se arremolina en el agua vaporosa. Posa su mano derecha sobre el vientre haciendo caricias en piruetas. Toca su vello ensortijado y estira los pendejos rozando su monte de venus. Con su dedo índice alcanza el blando entre las piernas. Se masturba lentamente en círculos perfectos. Estira cada pliegue. Se moja.</p>
<p>Se respira melancolía. Un melodrama en cada una de las notas de las guitarras. El blues del amigo perdido. La trompeta acompaña nuevamente al bajo y las percusiones. El requinto llorando su blues, transpira notas que seducen.</p>
<p><a href="http://www.amipadre.nolecuentes.com/wp-content/uploads/2010/02/2636405358_4bb0009a17.jpg"><img class="aligncenter size-medium wp-image-723" src="http://www.amipadre.nolecuentes.com/wp-content/uploads/2010/02/2636405358_4bb0009a17-300x300.jpg" alt="2636405358_4bb0009a17" width="300" height="300" /></a></p>
<p>Apartamentos Aurora, en Libertad y Robles Gil. Interior 4. Reminiscencias de la ciudad de la arquitectura Art Decó perdida con el paso del tiempo. Edificio de 3 pisos encima del Café Pacífico y la Librería Esotérica Tao. Cuatro mil pesos mensuales de renta. Sus padres desde su ciudad natal pagan el alquiler religiosamente desde que ella decidiera estudiar la universidad en Guadalajara. Las viviendas son amplias, de techos altos y cuarto de baño decorado con tapiz barato. Mariana toma un largo baño. El aire se respira húmedo por los vapores que emanan de la bañera. Sus dedos manosean delicadamente el clítoris erecto. La mano izquierda soba y estruja sus pezones mientras los remolinos de agua caliente se forman al interior de de sus piernas. Repasa mentalmente sus propios encuentros sexuales. Disfruta de sus caricias al ritmo que a ella le gusta. Cierra los ojos y aprieta los labios.</p>
<p style="text-align: left">Remember when you were young, you shone like the sun. Shine on you crazy diamond. Now there&#8217;s a look in your eyes, like black holes in the sky. Shine on you crazy diamond. You were caught on the crossfire of childhood and stardom, blown on the steel breeze. Come on you target for faraway laughter, come on you stranger, you legend, you martyr, and shine! Los miembros restantes homenajean al líder perdido, venido a menos mentalmente debido a los abusos en las drogas psicodélicas. En la cima de la popularidad Pink Floyd nos regala su álbum más personal. El Wish You Were Here que no es sino un lamento por Syd Barrett, el flautista que encantaría a todos en el primer álbum de Pink Floyd y, cual supernova, caería en decadencia en el camino de la banda a la cima del rock mundial.</p>
<p style="text-align: left"><a href="http://www.amipadre.nolecuentes.com/wp-content/uploads/2010/02/4287956726_58889dd28a1.jpg"><img class="aligncenter size-medium wp-image-735" src="http://www.amipadre.nolecuentes.com/wp-content/uploads/2010/02/4287956726_58889dd28a1-213x300.jpg" alt="4287956726_58889dd28a" width="213" height="300" /></a></p>
<p>La canción forma parte del soundtrack de los encuentros sexuales de Mariana con Joaquín. –Para escuchar esta canción como debe ser lo mejor es andar pacheco– . Le dijo él la primera vez que la escucharon juntos. Joaquín Alba.  43 años. Casado con Ximena Ortiz al quedar embarazada después de terminar ambos la carrera. Dos hijos. Abogado de profesión. Los martes y los jueves se encuentra con Mariana para dar rienda suelta a sus pasionales relaciones. Al final de la clase de las 5 de la tarde ella toma su Volkswagen Sedán descapotable en dirección a la Colonia Americana desde el Iteso. Modelo 71 en color azul cielo. Interiores en crema. Joaquín llega cerca de las 5:30 pm y pide un expresso cortado con espuma de leche en el Café Pacífico. Debajo de los Apartamentos Aurora. Al cuarto para las 6 llega Mariana y sube desesperadamente rumbo al interior 4. Se despoja rápidamente de sus ropas mientras pulsa play en el playlist de Pink Floyd. Suena Shine on You Crazy Diamond. 15 minutos más tarde Joaquín sube las escaleras al lado del café. La puerta del interior 4 está abierta. La música suena a un volumen considerable. Deja sus zapatos en la entrada de la puerta y se dirige a la habitación principal. Mariana está recostada sobre la cama pegada a la pared que queda al costado de la entrada. Joaquín entra y de frente observa una película porno en el televisor mientras Mariana finge no observarlo de reojo y toca sus pezones inflamados. Él se acerca y se sienta por un lado. Extiende el brazo para sobar los senos. Ella cierra los ojos y arquea su espalda echando la cabeza atrás. Le besa y le muerde el cuello. Mariana suelta un gemido casi imperceptible. La cama atestigua la relación prohibida de un hombre de cuarenta que le dobla la edad a su amante.</p>
<p>Mariana incrementa la presión en su clítoris. Su mano masajea en círculos su entrepierna. Piensa en Joaquín. Se repasa mentalmente cabalgándolo. Los chasquidos que producen los dedos sobre el agua se hacen cada vez más frecuentes. Su voz se torna aguda y sus quejidos constantes. Contra la pelvis cuando siente un espasmo. Sus pezones se inflaman. Fantasea con el cuerpo de su amante imaginándose recorriendo las manos por sus nalgas. Besando los vellos en su pecho. Mirándolo a los ojos. Tomando y estirando su pene ya erecto. Arrodillándose para tomar el glande con su lengua y masajearlo. Cómo le gusta ver la cara que pone Joaquín cuando introduce su falo en la boca cálida y succiona. Las imágenes se agolpan en su cabeza y recuerda la sensación de tenerlo dentro de ella. Las circunferencias digitales incrementan su frecuencia y ella siente que se va.</p>
<p>You reached for the secret too soon, you cried for the moon. Shine on you crazy diamond. Threatened by shadows at night, and exposed in the light. Shine on you crazy diamond. Well you wore out your welcome with random precision, rode on the steel breeze. Come on you raver, you seer of visions, come on you painter, you piper, you prisoner, and shine! El saxofón exprime notas jazzísticas hasta alcanzar el clímax y se pierde en una orgía de sonidos. El bajo marca marcialmente cada tiempo cuando se escucha al fondo el instrumento de viento ya desordenado como en un largo y lastimero quejido por el amigo que ya no está.</p>
<p>Los dedos arrugados por el tiempo inmersos siguen sobándola por la inercia para prolongar el orgasmo. El teléfono timbra a lo lejos pero ella está perdida en sus pensamientos.  Las partes VI a la IX de la canción permiten dar tiempo para recuperarse. Con el resto de la canción se completan 26 minutos y 1 segundo. Puestas al principio y al final del disco para englobar el homenaje a la leyenda. El teléfono timbra de nuevo insistentemente. Mariana no se doblega y piensa que su placer es más importante. Quita el tapón de la bañera. El agua baja lentamente.</p>
<p>Impacto lateral entre dos vehículos en el cruce de López Cotilla y Unión. La Toyota Sienna color arena modelo 2009 transitaba correctamente de norte a sur a la altura de López Cotilla. Al cruce del semáforo en luz verde sale al paso el Volkswagen Passat en color negro modelo 2005 a 80 km. por hora. La velocidad con la que embiste la Sienna sobre la posición del conductor convierte al vehículo en un arma mortal sobre la humanidad del mismo. El golpe seco como martillo que se siente sobre su cabeza le hacer perder la vista por un segundo mientras la columna no resiste la fuerza y se fragmenta como lo hace una vara de madera doblada por encima del límite de su elasticidad. La fuerza de rebote provoca el estallamiento de órganos a esa velocidad de impacto. Son las 13:47 hrs del domingo. Fierros retorcidos sobre el cuerpo sangrante del conductor del Passat negro. Las ambulancias están en camino. El agente vial pide dos. Daniela, la conductora de la miniván color arena, siente el volante incrustado sobre su vientre. Ella mantiene sus manos firmes sobre el mismo. Las lágrimas forman pequeños riachuelos sobre sus mejillas en camino a su barbilla. Los agentes viales no logran llamar su atención con las señas que le hacen para que abra la puerta o baje el vidrio de la ventanilla. Ella permanece estática, con los ojos puestos sobre la cabeza de perfil del conductor del Passat negro con la frente recostada sobre el volante. Un hilo de sangre la recorre desde la frente hasta la mejilla. Está en shock. El pánico se apodera de su mente y su instinto le pide a gritos resistirse a pensar en lo que ella ya sabe. Por fin uno de los agentes de tránsito logra llamar su atención y ella lo escucha cuando le pide que baje el vidrio un poco. Suelta el volante y con la mano izquierda oprime el botón para abrir la ventanilla. El tránsito mete el brazo en cuanto puede para alcanzar la manija y abrir la puerta. Cuando al fin la abre los 2 agentes se sorprenden al ver a Daniela abrazando su propio vientre. Está en el séptimo mes de embarazo. Un embarazo que está por encontrar su final en pocos minutos si no recibe la atención adecuada.</p>
<p>Gritos de reclamo en la habitación. Registros de llamadas telefónicas en el celular de Joaquín. Ximena reconoce el teléfono de Mariana. Mensajes de texto comprometedores. Joaquín los niega rotundamente. Ximena le avienta el celular en la cara. Nunca se había sentido tan humillada. Le amenaza. Le recrimina que Mariana por su edad bien podría ser su hija. Él no la escucha y le encoleriza que su esposa revise su celular. Ximena habla de divorcio. Joaquín sólo atiende cuando escucha a Ximena balbucear que nunca más verá a sus hijos. Él sale deprisa. No quiere seguir escuchando. Toma su auto y se dirige a alta velocidad para ver Mariana y advertirle.</p>
<p>Accidente potencialmente fatal en el cruce de López Cotilla y Unión. Joaquín yace sobre el volante de su Passat negro. Piensa en su hija. Quisiera poder verla en ese momento. Se arrepiente de no haberle dicho que la amaba antes de salir conduciendo escandalosamente de su casa. Y piensa en Mariana. Y en la primera vez que estuvieron juntos. El recuerdo se torna distante. En su lugar escucha las sirenas de las ambulancias que se acercan a cada segundo.</p>
<p>Apartamentos Aurora. Interior 4. Mariana distingue la cara de Marifer por la mirilla de la puerta. Se nota nerviosa y un tanto ansiosa. Marifer es su mejor amiga. Le conoce de la universidad, estuvieron juntas toda la carrera. –Abre ya, por favor –. Le  dice Marifer al escuchar sus pasos sobre el marco de la puerta– ¿Qué pasa? ¿Por qué vienes así? –. Le contesta después de abrirle para dejarla pasar –Es mi papá. Está muy mal.</p>
<p>¿Qué sucedió? –pregunta Mariana. –Se peleó con mi mamá cuando descubrió que le era infiel. Salió enojado de la casa y chocó. Está muy grave. Está en el hospital. –Indicó Marifer. –Siempre supe que mi papá te estaba cogiendo.</p>
<hr />
<p><small>© Perro for <a href="http://www.amipadre.nolecuentes.com">No le cuentes a mi padre</a>, 2010. |
<a href="http://www.amipadre.nolecuentes.com/shine-on/">Permalink</a> |
<a href="http://www.amipadre.nolecuentes.com/shine-on/#comments">2 comments</a> |
Add to
<a href="http://del.icio.us/post?url=http://www.amipadre.nolecuentes.com/shine-on/&title=Shine On">del.icio.us</a>
<br/>
Post tags: <a href="http://www.amipadre.nolecuentes.com/tag/amante/" rel="tag">amante</a>, <a href="http://www.amipadre.nolecuentes.com/tag/banera/" rel="tag">bañera</a>, <a href="http://www.amipadre.nolecuentes.com/tag/fantasias/" rel="tag">Fantasías</a>, <a href="http://www.amipadre.nolecuentes.com/tag/masturbacion/" rel="tag">masturbación</a>, <a href="http://www.amipadre.nolecuentes.com/tag/musica/" rel="tag">Musica</a>, <a href="http://www.amipadre.nolecuentes.com/tag/orgasmo/" rel="tag">Orgasmo</a><br/>
</small></p>
<p><small>Feed enhanced by <a href='http://planetozh.com/blog/my-projects/wordpress-plugin-better-feed-rss/'>Better Feed</a> from  <a href='http://planetozh.com/blog/'>Ozh</a></small></p>
]]></content:encoded>
			<wfw:commentRss>http://www.amipadre.nolecuentes.com/shine-on/feed/</wfw:commentRss>
		<slash:comments>2</slash:comments>
<enclosure url="http://www.amipadre.nolecuentes.com/wp-content/uploads/2010/02/00-Ceremony.mp3" length="4495279" type="audio/mpeg" />
		</item>
		<item>
		<title>Sueños de un erotómano</title>
		<link>http://www.amipadre.nolecuentes.com/suenos-de-un-erotomano/</link>
		<comments>http://www.amipadre.nolecuentes.com/suenos-de-un-erotomano/#comments</comments>
		<pubDate>Mon, 14 Dec 2009 01:48:15 +0000</pubDate>
		<dc:creator>Invitado</dc:creator>
				<category><![CDATA[Ficción]]></category>
		<category><![CDATA[Fantasías]]></category>
		<category><![CDATA[Libros]]></category>

		<guid isPermaLink="false">http://www.amipadre.nolecuentes.com/?p=96</guid>
		<description><![CDATA[Por Agustín Fest
Pensaba yo, antes de quedarme jetón leyendo a Octavio Paz, cuánto lo despreciaba por ningún motivo en particular...]]></description>
			<content:encoded><![CDATA[<p>Por <a href="http://arbol.milnombres.net/wp/" target="_blank">Agustín Fest</a></p>
<p>Pensaba yo, antes de quedarme jetón leyendo a Octavio Paz, cuánto lo despreciaba por ningún motivo en particular. Un desprecio adolescentil y falto de motivos. Ese tipo de odio que le profesas a lo desconocido por ser, precisamente, desconocido. Pasaba las páginas, leyendo acerca de la vida y la muerte, y como el amor es el puente entre ambos, con los párpados un poco pesados, permitiendo que la lectura fuera entendible gracias a una especie de inconsciencia y que de alguna manera se me quedara grabado o que despertara ante algo conmovedor. Simplemente leía, nada más.</p>
<p>Alcé la mirada y miré por la ventana. No había nada allá fuera, más que el recuerdo de unas letras desapareciendo por la retina y un cielo nublado amenazando con llover. Una de las grandes ventajas de tener un blog como el mío, es que nunca se sabe si lo que estoy diciendo es verdad o mentira. El lector, independientemente de mi vida, decide lo que cree y lo que no. Por eso no me preocupo en ventilar verdades. La gente es muy incrédula y yo demasiado desfachatado. Tampoco por eso tengo miedo de soñar, porque mis sueños son verdad dentro del sueño y nada más. La invención de universos banales al por mayor. Sueños narcisistas que adquieren una vida a través de los procesos mentales del escritor y su amante lector. Porque nos queremos y nos adoramos, ¿a poco no?</p>
<p>Leía Octavio Paz y algo decía de la vida y la muerte, y el amor como el nexo entre las dos actitudes. Y que la resurrección es el asesinato de la muerte, cuando la vida es caminar a ella, y cosas así muy interesantes, cuando por algún motivo, tal vez el rescate del ocio literato a un ocio mejor, pensé en una mujer de minifalda beige y medias blancas. Cerré mi lectura y mejor me puse a pensar en ello. ¿Qué tan agradable sería una mujer de minifalda beige, blusa blanca, medias blancas y ropa interior transparente?</p>
<p>Pensaba, bueno, que lo mejor sería llegar a casa y que ella me cocinara. Atento como soy, ofrecería ayudarle en la cocina pero ella me diría: Por favor, permíteme hacerlo. ¿Quíhubo?, Por supuesto que sí mi reina, muñeca preciosa, piernas de marfil, tú en lo tuyo. Miraría el pliegue de sus pies, empezando desde los tacones, recorriendo la blancura de sus piernas escapando por las medias, hasta las nalgas coquetas y redondeadas que se asomarían al borde donde empieza la falda. Prendería un cigarro, como en las pinturas de aquel tipo cuyo nombre he olvidado: El punto de vista de un hombre, cualquiera, con el cigarro prendido, mirando una modelo pinup y me sentiría un poco idiota por perder mi tiempo con Octavio Paz teniendo semejante pastel frente a mis ojos. El inicio de una novela noir.</p>
<p>La mujer continuaría cocinando. Pollo, pimiento, papas fritas, cebolla, lo que quiera poner en el sartén mientras yo miro. Fumando lentamente continúo mi festín visual. No debiera haber nada mejor en el mundo que eso y si lo hubiera, jamás lo sabría. El olor de la comida se confundiría con el olor a sexo, y en la mesa, los dos placeres confabularían para confundir al perro. Mientras como, sentadito, como niño bueno, el plato en la mesa, miraría a la mujer aburrida leyendo. Ella no leería a Octavio Paz. Sería sensata y pensaría: Sólo hombres aburridos hacen eso. Hombres como yo, que tienen los sueños de un pornógrafo, o un erotómano. Un sátiro de símbolos, sueños y signos. Comería despacio, digiriendo mis pensamientos, olvidando la erección, porque comer y coger a la vez sólo es para puercos que se controlan poco, que no soportan el control de sus impulsos. Insisto en no perder la compostura.</p>
<p>Después de comer, la obligaría a leer uno de mis cuentos, simplemente para saber si su voz me es tan agradable como su silueta y como su disposición a la cocina. Las feministas del mundo despreciándome un tanto y probablemente les daría la razón. Haciendo a un lado la silla del jefe de familia, del proveedor, del cerebrito y macho alfa, le pediría que se pusiera de pie y se colocara ahí. Le pondría uno de mis textos sobre la mesa y le susurraría: Lee. Ella leería, mientras le indico a sus codos que se queden firmemente sobre la mesa junto con las palmas de sus manos, como si fuese parte de la estructura de madera. Si eso no es un paraíso de amor, encarnado en un momento y en el mejor de los sueños, dónde un puede identificar que la muerte se acerca y lo mejor que se puede hacer es leer y coger, entonces… ¿Qué? Recorrería sus piernas con las manos, hasta llegar a sus muslos, mientras ella continúa leyendo. En una especie de sadismo y remembranza a una vida inquisitorial, le esposaría los tobillos para que no los pudiera separar más y tuviera las piernas bien unidas. Después, insistiría en explicarle que la posición de sus manos sobre la mesa es vital para una buena lectura y la buena educación, los modales y toda esa piltrafa. Bien quietecitas las manos, con otro par de esposas místicas. Así derechita me gusta que leas. Desabrocharía el brasier bajo su blusa, le bajaría los calzones a los muslos, y después, me recargaría a escuchar.</p>
<p>Cuando ella terminara de leer mi texto, despedazarlo con su voz y hacerme sentir niño de nuevo, por escribir tan mal, alzaría su blusa para que se mirara su espalda, colocaría un libro sobre ella y leería lo siguiente: “El amor, la alegría del amor, es una revelación del ser. Como todo movimiento del hombre, el amor es un «ir al encuentro». En la espera todo nuestro ser se inclina hacia adelante”, y empujaría maliciosamente con el pubis, “Es un anhelar, un tenderse hacia algo que aún no está presente y que es una posibilidad que puede no producirse: la aparición de la mujer. La espera nos tiene en vilo, es decir, suspendidos, fuera de nosotros.”</p>
<p>Seguiría leyendo, hasta entrada la noche. Podría parecer aburrido, pero el cuarto se inunda con el olor que emana entre sus piernas y confunde, exalta, emociona. Con una mano pasaría las páginas sobre su espalda, con otra acariciaría debajo de su falda. Un buen apretón de nalgas en cada punto, o coma, o exclamación. Ahhh, pero qué delicia para un hombre aburrido, al punto del sueño profundo dejar el sueño despierto… dejarlo acabar en tres puntos suspensivos, como un final abierto, los sueños de un erotómano…</p>
<p><a href="http://www.amipadre.nolecuentes.com/wp-content/uploads/2009/12/erotomano2.jpg"><img class="aligncenter size-medium wp-image-97" title="Ella" src="http://www.amipadre.nolecuentes.com/wp-content/uploads/2009/12/erotomano2-300x221.jpg" alt="Ella" width="300" height="221" /></a></p>
<p style="text-align: right; "><em>A </em><a href="http://arbol.milnombres.net/wp/" target="_blank"><em>Agustín Fest</em></a><em> le gustan los juegos mentales y de seducción, siempre y cuando no sean muy largos y no terminen aburriéndolo. Cuando pierde el control, se apendeja muy fácil con las mujeres que le gustan y dice todo lo erróneo. Al final del día, se ríe de eso y le parece muy divertido. Le gustan las mujeres con cara de inocencia, aunque sean cinco minutitos. Finalmente, en cuestión de mujeres es muy difícil capturar su atención. No por ello le gustan más los hombres.</em></p>
<p style="text-align: right; "><em>Puedes encontrar más de sus escritos en el</em><a href="http://arbol.milnombres.net/wp/" target="_blank"><em> Árbol de los Mil Nombres (su blog)</em></a><em> y en </em><a href="http://recolectivo.com" target="_blank"><em>Recolectivo</em></a><em>.</em></p>
<hr />
<p><small>© Invitado for <a href="http://www.amipadre.nolecuentes.com">No le cuentes a mi padre</a>, 2009. |
<a href="http://www.amipadre.nolecuentes.com/suenos-de-un-erotomano/">Permalink</a> |
<a href="http://www.amipadre.nolecuentes.com/suenos-de-un-erotomano/#comments">4 comments</a> |
Add to
<a href="http://del.icio.us/post?url=http://www.amipadre.nolecuentes.com/suenos-de-un-erotomano/&title=Sueños de un erotómano">del.icio.us</a>
<br/>
Post tags: <a href="http://www.amipadre.nolecuentes.com/tag/fantasias/" rel="tag">Fantasías</a>, <a href="http://www.amipadre.nolecuentes.com/tag/libros/" rel="tag">Libros</a><br/>
</small></p>
<p><small>Feed enhanced by <a href='http://planetozh.com/blog/my-projects/wordpress-plugin-better-feed-rss/'>Better Feed</a> from  <a href='http://planetozh.com/blog/'>Ozh</a></small></p>
]]></content:encoded>
			<wfw:commentRss>http://www.amipadre.nolecuentes.com/suenos-de-un-erotomano/feed/</wfw:commentRss>
		<slash:comments>4</slash:comments>
		</item>
		<item>
		<title>Tequila sin limón</title>
		<link>http://www.amipadre.nolecuentes.com/tequila-sin-limon/</link>
		<comments>http://www.amipadre.nolecuentes.com/tequila-sin-limon/#comments</comments>
		<pubDate>Tue, 08 Dec 2009 04:15:30 +0000</pubDate>
		<dc:creator>Rox</dc:creator>
				<category><![CDATA[Ficción]]></category>
		<category><![CDATA[Comida]]></category>
		<category><![CDATA[Fantasías]]></category>

		<guid isPermaLink="false">http://www.amipadre.nolecuentes.com/?p=6</guid>
		<description><![CDATA[A las dos de la mañana se pasea desnuda por su casa la muy cabrona.  Otra noche más en la que él intenta sin éxito averiguar quién es ella y lo que esconde. ¿Podrá el tequila ayudar?]]></description>
			<content:encoded><![CDATA[<p>A las dos de la madrugada se pasea desnuda por la casa la muy cabrona.  Está en su derecho, es su casa y es su cuerpo. “No vamos a coger” ordena, mientras bloquea mis dedos que ya revolvían los negrísimos vellos que resguardan su vagina.  Mi mirada sigue su moreno trasero cuando se levanta de aquella silla blanca que coloqué junto a mí (intentando tenerla más cerca) y se dirige a esa pared repleta de libros.  Toma un libro grueso y lee en voz alta frases aisladas, mientras camina rodeando el comedor.  Lee, bebe y mira.  Garibay, tequila y a mí.  Me levanto interrumpiendo su peregrinar y me mira enojada. “No vamos a coger” le susurro mientras le beso el cuello.</p>
<p>Derrotado, vuelvo a mi asiento y me resigno a verla caminar.  Sus obscuros y grandes pezones rebotan con ritmo mientras sus ojos negros se comen el libro que sostiene en las manos.  El tostado de su cuerpo contrasta con el blanco de las paredes y piso.  La sala-comedor apenas y tiene muebles; no hay lámparas, adornos o fotos.  En realidad no se necesitan.  Su desnudez viste y adorna el lugar.</p>
<p>No estoy seguro de entender lo que dice e ignoro si alcoholizándola pueda acceder a aquello que me oculta.  Muchas noches  he pasado dentro de ella, atrás de ella, sobre de ella, buscando en cada gemido una miga de su verdadero ser, pero no. Ni siquiera su nombre verdadero sé.</p>
<p>Esta noche no he descubierto otra cosa más que su habilidad para leer borracha. Sirve dos caballitos sin siquiera preguntarme si quiero más.  Sé que con otro trago dejaré de funcionar como amante, pero ella no admite negativas.  Además, que poco hombre sería si no le sigo el paso.</p>
<p>Dice tomar Centenario, porque la botella tiene un ángel como ella. ¿Eres de Jalisco?- le pregunto -El tequila es de Jalisco- responde con una mueca de niña traviesa-.</p>
<p>Se levanta largo pelo negro y me ordena que le rasque la espalda. Sus nalgas desnudas en mi vientre despiertan un poco mi alcoholizada verga que se tuerce dentro del pantalón. Mis manos la rasguñan a su exigencia -Más fuerte, ¡más!- grita. La levanto y volteo, para que me monte a horcajadas. Comienzo a morderla, a chuparla. Primero en su cuello, después en los pechos y pezones. -Más fuerte, ¡más!”– continúa exigiendo.</p>
<p>Ignoro si se refiere a mi boca o a mis manos, pero dientes y uñas obedecen violentamente y al unísono. Por un instante, supongo que le hago daño, que debo detenerme. Pero su rostro desencajado de placer me alienta a continuar. ¿Quién eres? ¿Qué me escondes?, pienso.</p>
<p>Clavo mis dientes en su cuerpo con saña. –Muérdeme, aráñame- suplica a gemidos graves.</p>
<p>Supongo que le duele, supongo que necesita ese dolor. Supongo que yo también necesito el dolor que ella me provoca. El dolor de no saberla mía, de nunca tener más de lo que ella me quiere dar. De utilizar el sexo como un látigo amenazante, al que obedezco sin chistar.</p>
<p>En un rápido movimiento, alcanzo la botella de tequila y le doy a beber. Sin pensarlo, comencé a vaciarla en los pechos, en su vientre.  Ella se retorció con espasmos. La sensible y recién descubierta piel reaccionaba ante el alcohol.  La recosté en el sofá y comencé a chupar. Nunca había probado elíxir más extraordinario que la madera de roble que se queda en el tequila y su sudor almizclado. Ella abrió las piernas ofreciéndome su sexo. Apliqué el mismo tratamiento que ya había hecho en sus pechos y nalgas.</p>
<p>Cuando le tocó el turno al tequila, su pulso era tan fuerte, que supuse que iba a morir. Un <em>menage a troi</em> con la flaca, pensaba cuando ella comenzó a venirse a chorros, como naranja madura, como limón para el tequila.<br />
¿Cómo te llamas? -Pregunté cuando apenas se reincorporaba. -Mayahuel- contestó.</p>
<hr />
<p><small>© Rox for <a href="http://www.amipadre.nolecuentes.com">No le cuentes a mi padre</a>, 2009. |
<a href="http://www.amipadre.nolecuentes.com/tequila-sin-limon/">Permalink</a> |
<a href="http://www.amipadre.nolecuentes.com/tequila-sin-limon/#comments">3 comments</a> |
Add to
<a href="http://del.icio.us/post?url=http://www.amipadre.nolecuentes.com/tequila-sin-limon/&title=Tequila sin limón">del.icio.us</a>
<br/>
Post tags: <a href="http://www.amipadre.nolecuentes.com/tag/comida/" rel="tag">Comida</a>, <a href="http://www.amipadre.nolecuentes.com/tag/fantasias/" rel="tag">Fantasías</a><br/>
</small></p>
<p><small>Feed enhanced by <a href='http://planetozh.com/blog/my-projects/wordpress-plugin-better-feed-rss/'>Better Feed</a> from  <a href='http://planetozh.com/blog/'>Ozh</a></small></p>
]]></content:encoded>
			<wfw:commentRss>http://www.amipadre.nolecuentes.com/tequila-sin-limon/feed/</wfw:commentRss>
		<slash:comments>3</slash:comments>
		</item>
		<item>
		<title>Vuelve Negro</title>
		<link>http://www.amipadre.nolecuentes.com/vuelve-negro/</link>
		<comments>http://www.amipadre.nolecuentes.com/vuelve-negro/#comments</comments>
		<pubDate>Sun, 06 Dec 2009 04:13:51 +0000</pubDate>
		<dc:creator>Rox</dc:creator>
				<category><![CDATA[Ficción]]></category>
		<category><![CDATA[Animales]]></category>
		<category><![CDATA[Fantasías]]></category>

		<guid isPermaLink="false">http://www.amipadre.nolecuentes.com/?p=4</guid>
		<description><![CDATA[Una canción triste -Lágrimas Negras- en una ciudad africana de la que la protagonista intenta huir.  Entonces ocurre un encuentro animal, con el pretexto de un toque de hachís.]]></description>
			<content:encoded><![CDATA[<p>Estaba por anochecer y el calor no cesaba. ¿Cómo la gente vive así? ¿Cómo yo viví 10 días así?. Había iniciado esa excursión a Marruecos por mi estúpida obsesión por la película de Casablanca. Que idiota fui al buscar un Humprey Bogart y no averiguar nada más. Si de menos hubiera entrado a weather.com&#8230;</p>
<p>Afortunadamente, ya estaba en Ceuta, territorio español. Adiós a la arena irritante, al olor nauseabundo, a los perros callejeros, a la mojigata cerveza sin alcohol. Ahora, en este hotel de Gran Turismo, me sentía por fin en casa. Después de una comida decente, decidí hacerme un cigarro de hachís. La facilidad de conseguirlo, combinado con mis ganas de escapar, hicieron los únicos momentos memorables de esta malograda aventura.</p>
<p>Apenas estaba en mi segundo toque cuando del balcón vecino escuché una canción flamenca que cantaba:</p>
<blockquote><p><em> Sufro la inmensa pena de tu extravío<br />
Siento un dolor profundo de tu partida<br />
Y yo lloro sin que tu sepas que el llanto mío<br />
tiene lagrimas negras, tiene lagrimas negras como mi vida</em></p></blockquote>
<p>Con curiosidad, me asomé tras esas plantas que dividían nuestros balcones, para encontrarme a un hombre negrísimo. Tan negro que brillaba. Veía al mar sentado en una de esas sillas largas que sostienen las piernas.  Apenas y estaba vestido con una especie de calzones blancos a la rodilla que dejaba ver unos músculos abdominales y pectorales bien marcados. Sus piernas eran largas y fuertes,  de esas que sólo se ven en los corredores o gimnastas olímpicos. Su facción era hosca, pero se suavizó al verme espiándolo y, en perfecto español dijo “ven”.</p>
<p>Por supuesto, acepté. -¿Mexicana?- Asentí al mismo tiempo que preguntaba por la canción. –Lágrimas Negras- contestó.  Un suave viento movió con timidez las cortinas color marfil que dividían el balcón y la recámara.  Olía a mar y olía a hachís.  Me senté en la silla de junto y le ofrecí de mi cigarro.  Aceptó sin decir nada más. Tal vez y la tristeza de esos párrafos le hacían callar. Tal vez y es de esos hombres que saben valorar el silencio acompañado de un buen porro. No lo sabía, ni me importaba.</p>
<p>Cautivados por el flamenquito que salía de la habitación, estábamos en trance.  De pronto, El viento sopló  despejando al mediterráneo y dejando al descubierto una majestuosa Roca de Gibraltar. Allá, más atrás está mi casa- dijo, sin muestras de esperar alguna conversación &#8211; ¿Sevilla?- pregunté –Algeciras- contestó sin siquiera mirarme.</p>
<p>Me sentí estúpida, poseedora de una gran conversación idiota. Cómo se me ocurrió decir Sevilla -me recriminaba- es cómo si los extranjeros dijeran “Acapulco” al hablar de playas mexicanas. Ante tal demostración de pendejismo, sólo se me ocurrió largarme de ahí.</p>
<p>Sin embargo, él se interpuso en mi camino y me comenzó a besar con la boca abierta y sin preguntar. Sus manos ásperas recorrían mi cuerpo, disparando fuertes sensaciones hacia mi columna, a mi cerebro. No recuerdo bien, pero estoy segura que mi resistencia fue nula cuando la ropa comenzó a caer en el trayecto a la recámara.</p>
<p>Al pasar del otro lado de las cortinas, me di cuenta que su olor inundaba la habitación.  Ya sabía que los negros tenían un olor corporal más fuerte e irritante  -10 días en ese país tercermundista me lo había enseñado bien- pero en ese momento, no hubo queja alguna de mi parte.  Era un olor animal que inundaba mi nariz y humedecía mi entrepierna.</p>
<p>Aunque en la habitación había una cama, él decidió cogerme por detrás y contra un pilar de mármol, justo frente al espejo del tocador.  Mi reflejo me regresaba a una amante egoísta que sólo se dedicó a gozar. Imposible siquiera tocarlo, ya que necesitaba de todas mis extremidades para poder resistir sus embates. Su control animal era total sobre mí.  Me mantuvo al borde del orgasmo tanto tiempo que cuando éste llegó casi me desmayo.</p>
<p>Él se dio cuenta que desfallecía, por lo que me levantó en vilo y me recostó en la cama.  Una vez relajada, recorrí con mis manos su cuerpo, intentando memorizarle utilizando las puntas de mis dedos. Mi tacto se detuvo en su nalga derecha, sintiendo una escarificación de la que se leía <strong>MG</strong>. Le pregunté sobre ella mientras la recorría y me regresó una mirada triste. No dije más y dormí.</p>
<p>Un estruendo me despertó al día siguiente. Estaba en mi habitación, ¿Cómo?, ¿Por qué?. El botones me informó que un caballo pura sangre se había escapado. Un azabache carísimo, un gran semental de la ganadería Manolo Góngora.</p>
<p>“Vuelve Negro” lloraba su dueño. “Vuelve Negro”, lloré yo.</p>
<p><a href="http://www.amipadre.nolecuentes.com/wp-content/uploads/2009/10/Negro.jpg"><img class="aligncenter size-medium wp-image-46" title="Negro" src="http://www.amipadre.nolecuentes.com/wp-content/uploads/2009/10/Negro-300x200.jpg" alt="Negro" width="300" height="200" /></a></p>
<hr />
<p><small>© Rox for <a href="http://www.amipadre.nolecuentes.com">No le cuentes a mi padre</a>, 2009. |
<a href="http://www.amipadre.nolecuentes.com/vuelve-negro/">Permalink</a> |
<a href="http://www.amipadre.nolecuentes.com/vuelve-negro/#comments">One comment</a> |
Add to
<a href="http://del.icio.us/post?url=http://www.amipadre.nolecuentes.com/vuelve-negro/&title=Vuelve Negro">del.icio.us</a>
<br/>
Post tags: <a href="http://www.amipadre.nolecuentes.com/tag/animales/" rel="tag">Animales</a>, <a href="http://www.amipadre.nolecuentes.com/tag/fantasias/" rel="tag">Fantasías</a><br/>
</small></p>
<p><small>Feed enhanced by <a href='http://planetozh.com/blog/my-projects/wordpress-plugin-better-feed-rss/'>Better Feed</a> from  <a href='http://planetozh.com/blog/'>Ozh</a></small></p>
]]></content:encoded>
			<wfw:commentRss>http://www.amipadre.nolecuentes.com/vuelve-negro/feed/</wfw:commentRss>
		<slash:comments>1</slash:comments>
		</item>
	</channel>
</rss>

