Como parte del equipo de atletismo de la UNAM, todas las tardes me veía obligada a entrenar 2 horas en las pistas cerca del Estadio Universitario. Se armaba un desfile de ropita atlética en cuerpos sexys, a la que después te acostumbras y dejas de lado por concentrarte en tu rutina. A mí nunca me pasó.
En el equipo había muchos extranjeros que venían de intercambio a estudiar en tierras chilangas, y que no perdían oportunidad para sabrosear piernas bien torneadas de las mexicanitas. Nosotras los clasificábamos, pues había notorias diferencias entre cada país. Los ganadores siempre resultaban los brasileños y sus suculentos traseros.
Las mujeres éramos las más cotizadas, con buen cuerpo y piernas torneadas, no tanto como el equipo representativo de las porristas; nuestra ventaja: No ser pendejas. Así que la mayoría de los equipos masculinos se arremolinaban los viernes para invitarnos un café. El alcohol estaba prohibido para nosotros los deportistas.
A las citas de los viernes nunca fui, mi madre se encargó de incluir un horario muy exigente después de mi entrenamiento. Tenía 40 minutos exactos para llegar a mi clase de inglés que quedaba a 40 minutos exactos de Ciudad Universitaria. Nunca falté a mis clases, nunca antes de conocer a Jeshua.
Jeshua fue un intercambio estudiantil, brasileño claro está. Llegó un martes con una maletota y un outfit entalladísimo preguntando por el entrenador de mi equipo. Yo escuché de lejos y adiviné que venía recomendado, las razones se habían obviado después de mirar sus muslos, venía para no perder el invicto del equipo en los 100 metros.
Los brasileños que he conocido son la ondita, son bien parecidos y tienen la cualidad que me desarma: simpáticos. Jeshua específicamente, tenía unas piernotas que nunca se cansaron de ser cabalgadas…
Jeshua y yo teníamos muy buena química, me empecé a interesar por sus libros, y él se comenzó a interesar en mi ridícula colección de artículos de Hello Kitty, premiaba mis tiempos récord con detallitos de la gatita en cuestión. Un día, cuando le gané a una colombiana colosal, me premió con una tanga “Para tu colección”. Me quedé muda, ni gracias dije.
Era marzo y el cumpleaños del entrenador sería festejado en un lugar cerca del estadio, ese viernes no podíamos negarnos; así que acudimos con todos los equipos a festejarlo. Las mesas eran diminutas y sólo cabían 4 bancos altos en cada una. Le dejé mi maleta a Jeshua y le dije que apartara una mesa mientras yo iba al baño.
Salí del baño y busqué a Jeshua. Lo encontré, pero los demás no estaban.
-¿Y a dónde se fueron todos? Pregunté
-No lo sé, iban a buscar otro lugar porque aquí no cabían.
-Pues vámonos
-No
Él estaba sentado en uno de los bancos, y me tomó de las caderas para acercarme a él. Notó mi desconcierto y me susurró “Sólo quiero bailar tontita, pero me da pena enfrente de todos”. Cuando sentí su bailar, supe que de ahí era.
Descansamos un rato del baile, y momentos después se levantó y comenzamos a movernos despacito, no supe cómo pero llegamos a un muro, me arrinconó y pude sentir su erección justo en mi clítoris, volvió a moverse despacito. Metió sus manos bajo mi pantalón para rozar mis nalgas “¿Traes los calzoncitos que te regalé verdad?”
Estuvimos un rato más en el lugar y después me invitó al hostal donde se hospedaba a “ver una película” (este truco ya es viejo ehhh, chicos busquen más opciones). Fui a su cocineta a preparar palomitas, a mi regreso, él estaba sentado en la orilla de la cama; me senté frente a él sobre sus piernas y así comimos palomitas. Nunca le putchamos play a la peli.
No me penetró, fue sólo toqueteo y eso me encantó. Me vine como 3 veces y después le practiqué sexo oral. No terminó en mi boca, le dio pena. Dormimos un rato empiernados, y yo desperté acurrucada en su pecho, cuando se dio cuenta sólo dijo “Cabrona, te dije que no quería enamorarme”.
“No tienes que enamorarte. Sólo regálame tus viernes”. Le dije mientras me ponía la tanga con la Hello Kitty empapada.
Foto: http://www.atravesdevenezuela.com/ATV/sites/default/files/mayo/brooke2.jpeg
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Como se mueve vertical se moverá horizontal? No, pues ya me jodiste (jajaja). Tengo muchas habilidades, pero el baile no se cuenta entre ellas. Aunque dicen que el baile es la posición vertical de un deseo horizontal.
Buenísimo el texto! Aunque irremediablemente viene a mi mente Mónica Bellucci diciendo “Jeshua! Jeshua de Nzaret!”
Y creo que al truco de la película todavía le queda vida para rato, por cierto…!
Spider: ¿Cómo? Si el baile es una táctica de seducción infalible!! Bueno, no importa, la neta reconozco tu habilidad con las letras =) Con respecto a lo de Jeshua De Nazaret, haré una penitencia con latigazos en la espalda, porque ahora me siento más pecadora que nunca… y noooo… sé que tienen mejores pretextos que la peli que no?
la calentura no solo es de los hombres tambien las mujeres son especiales y saben como cuando y donde se hecharan al q sigue, se sabrosearan a un mexicano brasileño o lo q sea solo q sea un buen amante, si es q resulta; sino pues o santo chazco, en fin situaciones q suceden cuando pasan.
por otra parte mi estimada Rurie buena historia con sentido y idea, cambiante pq efectivamente el sexo no solo es penetracion, excente idea hacer un cambio de esquema, sorprende y eso es magnifico, aunq eso q se vayan los amigos de un puff no tan creible pero en fin, crea el ambiente perfecto para el siguiente paso, y si el baile es una parte importante del cachondeo y una forma de coquistar sin palabras, y sin duda hasta hasta se puede hacer el amor siendo imaginativos… creo q va bien espero algo q en realidad me sorprenda para su proxima publicacion, no sea mocha
Oh, ¡El baile pegadito!… de mis preliminares favoritos. uff
no se bailar en lo absoluto, se que podría aprender pero no me interesa… aunque pensandolo bien igual y vale la pena.
So the lady is into bondage! haha. Habrá que escribir algo al respecto…
AMIGA ATLETA TE ADORO…VI
HELLO KITTY, ME ENCANTO LA TANGA EMPAPADA, RECUERDAME REGALARTE UN REPUESTA LA PROX. VEZ QUE TE VEA