No dijimos nada…

Los lugares mas comunes para ligar cuando uno menos se lo espera son tan tangibles que uno nunca los ve así , al menos eso era lo que creía cuando me paso  algo realmente agradable.

El área de diseño en la oficina puede ser en ocasiones desgastante, sacar los proyectos como siempre a ultima hora o para ayer eran comunes en mi área. Pero más común era  que  desde los jueves la oficina ya después de las 8 PM  el área se convertía en una nube  gris, aquí era donde se generaba la creatividad y donde el proceso para los tiempos finales  eran más cortos o ni siquiera notabas esto.  Obviamente está situación a los directores ni siquiera les importaba, digo, si lo veían, no eran participes pero sí el trabajo salía y todo funcionaba bien pues no pasaba nada.

Creo que de todos los que pertenecíamos al departamento  era el único que no fumaba junto con una chica nueva que según yo aun se estaba adaptando a las reglas de oficina, ya sabes, los saludos, con quien salir a comer y todas esas cursilerías que terminas adoptando quieras o no.  Las bromas se las gastaba el Ren quien le encantaba siempre andar al mil, dice que no es adicto, no es típico en él manejar el discurso de “el día que quiera lo dejo”, no, Ren, es de  los que les late estar al tope pero pueden dejarlo un par de meses, pero no más, siempre regresa.

Ren se gastaba sus bromas de repente poniendo ácidos a diestra y siniestra en el contenedor del agua, en una ocasión, Lola y “La Fab” se enteraron de que el agua era especial y nunca habían probado un acido , así que se animaron y entre ambas se tomaron 5 litros de la jarra especial. Al otro día despertaron vestidas  como el día anterior de su partie, no recordaban nada, Ren les mostro un video donde saliendo juntos a las 3 AM caminando por Reforma Lola y Fab daban grandes pasos y se decían una a otra “mana” y a esas horas a las pocas  personas que pasaban  les decían “mana”  y siempre se dirigían con movimientos marcados como si tuvieran una estola o un cigarrillo en la mano. Ren les pidió un taxi, mientras veían  el video a Fab le ardían los labios y los sentía demasiado hinchados como si hubiera estado besándose toda la noche, mientras ella pensaba en “Que  putas madres paso anoche” Lola se aplicaba  su lipstick para los labios resecos  mientras reía. Cuando termino el video ambas se miraron y sonrieron, no fue de suponer que ya había pasado algo, una semana después  ya andaban saliendo juntas.

Había veces  donde me quedaba hasta medianoche y tenia que regresar a trabajar temprano, cuando eso ocurría al siguiente día salía más temprano, prefería eso, tener una tarde para hacer otras actividades. La primera vez que note cierta reticencia a que me fuera temprano vino de Joanna, la chica nueva, sentí su mirada, la segunda ocasión fue cuando salía con Maria que estaba embarazada y que salía temprano por eso del embarazo , en ocasiones aprovechaba para pedirle un ray  o ella también me lo ofrecía vivíamos cerca. Joanna al ver que salíamos dijo en voz alta: “Ellos de que privilegios gozan”, Maria que si escucho y que se noto su enojo por la cara tan roja que la delato se volteo y le dijo: “No es ningún privilegio, pero estoy embarazada si no te has dado cuenta”, sentí su mirada nuevamente

 Así fue la 4ª, la 5ª y la 6ª ocasión donde tuve la necesidad de decirle algo, Joanna al ver que me iba comento: “allí va el caballero de las 5.30, ¿De que privilegios goza? Nadie lo sabe” después de su comentario me detuve  y le regrese la mirada, iba a dar el segundo paso cuando decidí regresar directamente a su lugar, los demás compañeros voltearon y dejaron de prestar atención a sus monitores y fue un instante de silencio cuando me acerque a su cubículo me incline y le susurre al oído: “De aquel lado al final del pasillo esta la oficina del director, en el otro extremo se encuentra la de recursos humanos, si tienes algún problema con mi horario puedes levantarte y quejarte directamente con ellos, si tienes algún problema conmigo resolvámoslo aquí o en cualquier otro lugar donde te sea mas cómodo”.

La Fab, Ren, Maria y Lola se quedaron atónitos del tipo de ¿Este güey  que le habrá dicho? , mientras me dirigía a la salida . Al día siguiente me preguntaban que le había dicho y la verdad es que no les dije la verdad sobre mis comentarios a Joanna, sólo les dije que la había invitado a salir. De repente me encontraba a Joanna en el pasillo o en el comedor y nuestras miradas se cruzaban, en juntas con clientes y en desarrollo de propuestas siempre estaba ahí.

Justo dos semanas después del suceso, Joanna me espero afuera recargada en su auto, me agrado su pose agresiva, con la mirada dirigida hacia mi mientras el humo del cigarrillo salía rápidamente de su boca hacia la derecha.  Su mirada lo dijo todo, se subió al coche, mientras la veía prendía un cigarrillo e instintivamente me acerque al asiento del copiloto  y le toque el cristal porque la lluvia empezaba, no me miro, solo apretó el botón que me daba acceso a poder abrir la puerta, me senté, se me quedo viendo mientras daba una calada larga a su Benson manchado en la base con un rojo intenso. Nadie dijo nada, arranco y dimos vueltas por más de quince minutos, mi corazón latía acelerado, tuve una erección, mi respiración era más intensa, estaba excitado, ella lo notaba porque de su tez tan blanca ahora roja la delataba, se estaciono debajo de un árbol, la agarre de la cintura con una mano mientras con la otra dirigía su rostro al mío para posicionarme en sus labios, nos besamos largamente, nuestras lenguas se cruzaban, como desesperados nos acariciábamos, sólo paramos cuando  por el frenesí observamos que una pareja de niños nos veían desde una ventana .

Sin pensarlo y sin decir nada, manejo de manera rápida por Reforma , atravesó Insurgentes, llegamos a su departamento  en la San Rafael, dos pisos, dos pisos fueron testigos de nuestro frenesí  recorría sus caderas con las manos subiéndole la falda por encima de las piernas, le gustaba, le agradaba, saco las llaves y entramos, todo el piso crujía, era antiguo, la madera  vieja ondulada tenia la forma de Joanna, dispuesta a ser tomada en el piso , le baje las medias, suficiente, a medio vestir  los dos lo empezamos a hacer, ella me jalaba del cuello, se movía en un ritmo desesperado acompañando mis movimientos, su piel tan blanca se veía aun más blanca con los truenos  que iluminaban el piso. Así fueron 3veces  más, ella prendía un cigarro y sentada en el piso recargada en la pared nos quedábamos viendo hasta que nos acercábamos y volvíamos a empezar, así fue toda la noche, desperté  en un piso que no conocía , salí corriendo a la oficina, sólo mi cuerpo me recordaba  lo que había pasado  anoche  porque adolorido,  no recordaba una noche así.

Fumando Espero

 Llegue a la oficina y la busque en todo el día pero no la vi en todo el día, tenia un poco de trabajo así que me toco quedarme hasta tarde , al abrir las puertas vi un reflejo, era ella, fumando , esperándome, me subí al auto otra vez y no, no dijimos nada…

 

 

 

*imagen tomada de Sarafaus´ Photo stream. http://www.flickr.com/photos/sarafaus/2048497678/

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7 Comentario to “No dijimos nada…”

  1. Rox says:

    jojojo las cosas que pasan en el trabajo!

  2. moonwarden says:

    Excelente relato.

    como decimos en la agencia, lo que pasa en la agencia, se queda en la agencia

  3. Veronica says:

    Precisamente andaba yo comiendome con los ojos a un compañerito. Si lo leo 10 veces ¿se me cumple?

  4. OSO says:

    jajaja muy bueno mejoras con cada nuevo relato buen argumento pero un poco predecible aun asi se disfruta bien
    y la pregunta seria: ¿es autobiografico?

  5. Jolie says:

    parece que ciertas rutinas en ciertas areas de labor se van haciendo leyes.. yu luego pues basta cierta regla suceptible de romperse para dar un toque diferente a la cotidianidad…

    y no basta decir nada mas…

    ;)

  6. Bruja Bonita* says:

    Querido Rojo:

    Esa entrada me hizo recordar algunas visitas que le hice al Amore Mio en su oficina, y te prometo que fueron visitas DELI-DELI.

    Besos Brujos*

  7. Ayyyyyyyyyyyyyyyyyyyyyyyyyyy!

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