Envidia

Tengo envidia del tatuaje que llevas donde termina tu espalda,
y de las pecas de tu pecho que te acompañan todo el día,
tengo celos de el viento que sopla en estos días
y del frío que hace crispar tus pezones al sentirlo en tu piel.

Y también tengo coraje que me corre por las venas
al saber que perteneces a los brazos de alguien mas,
que tu no pasas noches en vela,
ni a solas en tu hogar.

Celo cada espacio de tu ser,
cada parte del aire que despeina tu cabello,
hasta del pavimento de la ciudad
que se deleita con tu andar tengo celos.

Envidio a aquellos que están cerca de ti,
junto a ti y no observan la mujer que esta con ellos,
que no ven esa belleza que yo contemplo desnuda
y que no tengo por las noches en mi cama.

Y también de tu almohada tengo envidia,
por que ahí se posa tu cabello rojizo berbellon
y las sabanas que dibujan tan sutilmente tu silueta
y que yo no puedo realizar ni en mínimo bosquejo.

Sabes encelo tu ropa, mas la interior,
que contempla todo el día tu andar,
pero se que otros me encelan
por que saben bien que jamas te tendrán…

Envidia

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Un comentario to “Envidia”

  1. Dib says:

    Me gustó bastante el final.
    Aunque tiene muchos errores ortográficos, sí me latió.

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