El trasero del mundo

Muchos dirán que la zona roja de Ámsterdam o de la Patagonia en Argentina es de lo más hardcore y la verdad es que les creo, pero nadie dirá que miento cuando les diga que Tijuana, nuestra bella Tijuana es en realidad el trasero del mundo, no necesitas viajar tan lejos para conocer zonas rojas.

Encuentras de todo, desde la droga mas innovadora hasta prostitutas de cualquier nacionalidad y en eso se puede comparar únicamente con las grandes zonas rojas del mundo como Ámsterdam, pero en lo que si son incomparables y no se asemejan nadita a Tijuana es su zona underground que le sigue a la gran avenida donde esta la diversión para los extranjeros: La Avenida Revolución, que decir de la continuación de la “Revo” como le llaman algunos a la Famosa Coahuila, si, es famosa porque los taxistas y los lugareños no te recomiendan que visites esa zona si no la conoces y más si eres fuereño, sus comentarios van desde –en la Coahuila joven, ahí encuentra de todo, drogas, la chiva más buena y hasta las extravagancias que no se imagina-, -si fuera usted no me metería ahí sólo, la verdad, asaltan y pues es famoso por sus picaderos y por sus mujeres exuberantemente sabrosas, eso si-, error. Y vaya que si.

El viernes por la noche decidimos recorrer la Coahuila, el primer bar al que entramos fue el “Sacks” ahí decidimos tomar un par de cervezas para empezar el tour, la decoración del mismo dejaba nada que desear, una barra de madera rustica con bancos de metal sin cojín que después de un rato te dejaban marcada la figura del respaldo en la espalda, las mesas típicas de cerveza Sol de plástico cual lonchería o taquería que hacían juego con las luces moradas de microbús le daban al lugar ese toque “under”,  costaba adaptarte a la luz del lugar después de 5 minutos, solo escuchabas un par de voces platicando al fondo del bar y la voz del bar tender –¿Que les sirvo jóvenes?-, fail, Carlos pidió una Indio cuando en el norte la que rifa es la Tecate o la Carta Blanca. Silencio sepulcral al pedir una Indio, -¿Indio, esas madres no vendemos aquí. Sólo Tecate?-, esta bien sírvanos dos. Sin previo aviso llegaron dos señoras de 40 años de edad, gordas la verdad y con la cara pintarrajeada en exceso, una de ellas se sentó en las piernas de Carlos y le pidió que le invitara una cerveza, la otra recargo su trasero en mis piernas y pregunto mi nombre. Dos señores nos miraban desde el fondo del bar.

Ella insistió en que Carlos le comprara una cerveza, accedió, después de la segunda cerveza las señoras no se iban y pues llego el momento de pagar la cuenta. De la cuenta de las cervezas fueron como 150, se acercaron los dos señores y nos dijeron –su cuenta es de 300 pesos-, ¿300 pesos de que? –de las damas, por su compañía, el servicio completo es de 300 pesos- ¿servicio completo, por tomar un par de cervezas?, -no, no, no amigo el servicio incluye una cogida con las muchachas o lo que resulte en 15 minutos- pero mientras decía eso se llevaba la mano a la chamarra para descubrirse su pistola alrededor de la cintura. Jaja se reía  Carlos ¡300 pesos por tirarse una vieja así, discúlpeme Madame pero no vale!, -joven no se ponga pendejo son 300 pesos por la señorita y eso cubre 15 minutos así que ¿quien es el primero?-sin pensarlo dos veces Carlos se lanzo al ruedo. Se metieron a una bodega que por puerta tenia una cortina de hilos de plástico que dejaba ver todo. Carlos se sentó en unos cartones de Carta Blanca mientras la “Rusa” así le llamaban le empezó a dar una mamada, se veía que lo disfrutaba porque con sus dos manos agarro la cabeza de la Rusa y ambos llevaban buen ritmo. Pasaron cinco minutos aproximadamente hasta que Carlos decidió sentarla en los cartones de cerveza, -ni siquiera traes bragas condenada me lo imagine porque no huele muy bien que digamos- Carlos decía esto mientras le levantaba la falda y acomodaba sus piernas en los hombros para empezar a arremeter con tremenda fuerza, lo único que se veía desde mi banco era él de perfil y unas piernas gordas a lo largo del pecho de Carlos y una falda blanca que se balanceaba al compás de los cartones de cerveza y la neta es que parecía que las inmensas pilas se les iban a caer encima. La rusa no gemía, gritaba, estaba tan excitada que le empezó a agarrar las nalgas a Carlos, bueno, lo intentaba porque no podía llegar a su trasero, era demasiado esfuerzo para ella, pero vaya que lo gozaba hasta que todo se vio interrumpido por el padrote quien de un grito dijo basta y jalo a la Rusa del brazo tirándola al piso, toda extasiada dejo a la vista unas tetas enormes, de ahí su apodo, Carlos fatigado y sudado veía a la Rusa, ya después me dijo que si le hubiera gustado tirársela hasta el final sus tetas de doña le encantaron

-Son 300 pesos y lárguense de aquí- dijo el padrote, Carlos tiro al suelo 300 pesos dirigiéndose a la Rusa- un placer Rusa-. Salimos de ahí cagados de la risa, -no creí que te la fueras a tirar dije-, -yo tampoco, pero la situación me prendió, lo que mas me prendió de la Rusa fueron esas chupadas-, jaja mientras caminábamos el otro compañero del padrote nos alcanzo y nos dio sus recomendaciones de lugares, él nos conectaba con lo que quisiéramos, extranjeras y drogas era lo que ofrecía, nos recomendó un bar de sexo en vivo a media cuadra de la Coahuila se llamaba “La Caldera” –todo mundo va a la caldera, es el lugar de moda- decidimos darnos una vuelta por el lugar.

El lugar llama la atención por un el portón antiguo, no así la entrada pintada con un color verde pastel y una pequeña mesa de madera donde se paga el cover y te ponen un sello en la mano derecha con la imagen de un gallito inglés. Custodiada por dos guaruras le dan al lugar un toque de “cualquier mamada y de aquí no salimos vivos”. Después nos recibió una chica hermosa de ojo azul y tez blanca delgadísima con un sombrero de copa negro y de minifalda de terciopelo que dejaba ver unas piernas lindiíimas; la mini falda era lo único que llevaba, mientras nos explicaba con un croquis la disposición de las mesas y nos daba a elegir un lugar. Ninguno dejaba de mirar sus senos que con los movimientos de sus manos se movían como apuntándonos e invitándonos a entrar, la verdad es que estaba buenísima la chica. Elegimos una de las mesas de hasta adelante, la mas céntrica por cierto, el espectáculo empezaba en media hora lo que nos dio tiempo de pedir unos drinks y platicar de cómo nos había ido en la semana, el salón estaba a la mitad de su capacidad, aproximadamente se veían 20 mesas de las cuales se podía observar al menos a tres parejas norteñas, digo norteñas por su atuendo con botas y cuero de colores llamativos. Resaltaban tres mesas, dos de ellas porque las acompañantes que llevaban los más jóvenes del recinto traían atuendos súper escotados y otra mesa con tres chicas extranjeras, gringas por su estilo de hablar.

Llego la hora esperada y las luces del lugar se apagaron y sonó una música electrónica de fondo y tres hermosas mujeres salieron a bailar al escenario, tremendos antifaces era lo único que las cubría, enigmáticas como ellas mismas y con la luz tan tenue y de fondo una luz verde combinaba con el fondo negro del stage. Después de su baile bajaron con el público y se movían alrededor de las mesas al ritmo del beat, una de ellas me agarro la mano y me dijo al oído ¡Felicidades! Hizo que me levantara del asiento y me subió al escenario, atónito miraba a Carlos por lo que estaba pasando el sólo me hizo la señal de aprobación con el pulgar hacia arriba, la chica me decía cortesía de tu amigo, el trato es especial para los cumpleañeros. Dos güeyes más subían al stage. Las luces nuevamente se apagaban nos acostaron en el piso de alfombra y nos taparon los ojos, -déjate llevar- me decía, la música era más tenue, sentí como su aliento recorría todo mi cuerpo, sus manos empezaron a acariciarme lentamente, el miedo se apoderaba de mi, dije –verga, no se me para, puta- tuvieron que pasar más de cinco minutos para relajarme, después de eso ella fue directa al grano, me bajo el pantalón y mi pene a medias aun levantándose le basto sentir esa sensación de una boca poniéndole su protección solo para empezar a latir y balancearse al ritmo del latido para alcanzar una erección, era la pena pensé, de estar ahí acostado y que todo mundo me viera pero después dije –carajo pero si nadie de aquí nos conocemos- y me deje llevar. Trate de quitarme la venda de los ojos pero la chica me amenazo con parar el espectáculo y me resigne, pero fue lo mejor, después de una mamada sentí como se introducía mi vástago a través de su estrecha vagina, pero me lo podía imaginar por que sentía su piel golpeando mi vientre poco a poco y mas intenso, si, me la imaginaba a ella de espaldas a mi y al publico haciendo sentadillas sobre mi pene, solo de pensar en esa escena me había excitado y trate de agarrar sus nalgas pero fui rechazado por dos manotazos y la advertencia de llevas una, dos más y se acaba esto –mientras gemía-, me deje llevar y cruce los brazos para recargar mi cabeza, cada vez sentía que entraba con facilidad en esa abertura, ella estaba húmeda y me gustaba esa sensación. De repente paro y sentí sus pisadas avanzando hacia mi cabeza y efectivamente ahí estaba su sexo a dos centímetros de mi nariz, podía olerlo podía sentir ese calor y esos jugos que emanaban, no le basto con hacer eso sino que regreso y se volvió a introducir mi pene pero esta vez adivinaba que era de frente porque sentía todo su peso en mi vientre, no aguante, la verdad es que no aguante y llegue, como cualquier espectáculo escuche un ahhh!! Y un aplauso por lo sucedido, la chica buen pedo me susurro al oído felicidades. Me llevo al back donde estaba un baño y donde pude asearme y regresar con Carlos. Pero cual fue mi sorpresa el güey ya estaba tirando con la recepcionista, cuando salimos me platico que se quedo con ganas después de haber estado con la Rusa.

Honor a quien honor merece, Tijuana y su gente que te puedes encontrar en el “Sacks” o el “Plumbs”, “Enigma”, y como las casitas tipo “La Caldera” “Valentinas” y “La Roman´s” donde todo mundo se divierte y donde lo no cotidiano es lo que le dan a esta ciudad su lugar en el mundo.

La Coahuila

Imagen de navymailman: “La Coahuila”

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Un comentario to “El trasero del mundo”

  1. Spider says:

    Creo que la mitad de los “cumpleañeros” en los tables y chippendales no cumplen años ese día…

    Me gustó, pude imaginarlo en versión charolastra y en versión Televicine 70’s.

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