Cosa de hombres

toy soldiers

“I’m child and man and child again,
the toy broken boy soldier.
I’m child and man and child again…”

- The Raconteurs, “Broken Toy Soldiers”

I.

“Y tu amor está tan lejos que mi corazón desborda (…)
Me doy cuenta que por vos estoy tocando fondo…”

- Viudas e Hijas del Rock and Roll, “Fondo Monetario Internacional

- Yes, sir. Can I have more, Sir?

Damián miró a su superior inmediato a los ojos, tratando con todas sus fuerzas de llenar su mirada de humildad. Todavía podía percibirse un brillo indómito si se miraba con cuidado, pero si éste fue percibido, Damián nunca lo supo, pues fue enseguida pasado de largo, y la atención se concentró en su compañero, de pie a su lado izquierdo.

Aún no había recibido el permiso para enviar la carta.

La academia militar no había apagado el espíritu dominante de Damián. Sin embargo, la disciplina y el extenuante régimen al que eran sometidos diariamente, lo habían convertido en lo que el director de la institución había descrito como “un joven ejemplar, listo para regresar y demostrar cualidades que lo distinguirían en cualquier ambiente, y lo conducirían, sin duda, al éxito en todos los ámbitos”.

El padre de Damián se felicitó a sí mismo, y corroboró la teoría de que la madre de sus hijos no había hecho bien su trabajo. “Necesitaban disciplina”, pensaba don Fernando. Y Alejandra se pasaba los días y las noches en el casino, olvidando sus obligaciones de madre, y era por esto, en su opinión, que Patricio, su hijo menor, se había convertido en el equivalente humano de una cachorra de poodle, y Sofía y Damián, los mayores, rebeldes, desafiantes y temidos por sus compañeros, habían pasado a ser conocidos como los “bullies” de su escuela.

En realidad, don Fernando se sentía culpable por haber abandonado a sus hijos después del divorcio. Y era solamente hasta ahora, que Alejandra se declaraba incompetente, que él había decidido tomar cartas en el asunto.

Sofía, a un internado de monjas en Boston. Para eso existían los créditos. Patricio, en casa con su madre, pero ahora con la influencia de su mujeriego tío Francisco, que lo llevaba a ver bailarinas, y a tocarlas, y más que eso, “para que se hiciera hombre”. Y Damián, a una academia militar en Illinois, donde “lo meterían en cintura”. La misma academia que ahora le prohibía enviar la carta que tanto deseaba.

***

II.

“She’s a special girl, you know (…)
I wonder how long it will be before I’m sick of her,
And I no longer care where she goes or has been,
because she’s the new thing.”

- The Horrors, “She’s The New Thing”

Aunque la desintegrada familia Zambrano Lamarlier no tenía dinero, siempre habían sido muy buenos para aparentarlo. Los hijos habían estudiado siempre en colegios privados y vestido las mejores prendas, adquiridas con las muy utilizadas tarjetas de crédito en McAllen, Laredo y San Antonio. Todos eran bien parecidos, producto de los genes franceses que tanto llenaban de orgullo a Alejandra. Los mismos apellidos hablaban de posición social y pertenencia a familias que, por supuesto, apenas los recordaban. En su escuela, Damián siempre había gozado de gran popularidad. Era un líder nato, lo cuál hubiera sido motivo de orgullo, de no ser porque su liderazgo llegaba al punto de la conducta agresiva y quizá hasta abusiva. Lo cierto es que, había que reconocer que, durante el último año, con la influencia de Paulina, Valentina y Alejandro, Damián parecía haber experimentado cierta mejoría.

Paulina Barragán era la niña más bonita del colegio. Educada y de buena familia, gustaba a la mayoría de los compañeros, y los padres de Damián y Patricio veían con buenos ojos el interés que sus hijos tenían en ella. Aunque la historia completa era perturbadora.

Patricio se había fijado en Paulina desde que la vio por primera vez, cuando llegó al colegio en primero de secundaria. Ella nunca se había fijado en él. Aunque ahora, en tercero de secundaria, habría una oportunidad. Patricio y Paulina estaban juntos en el salón, y tenían por delante un año como compañeros, en el que cualquier cosa podía suceder.

Lo que Patricio no sabía, y con lo que ciertamente no contaba, era que a Paulina, como a muchas de sus compañeras, le gustaba Damián. Para colmo, como Damián le llevaba solamente diez meses a Patricio, ambos cursaban el mismo grado, y Damián estaba, extrañamente, en la misma clase. Lo suficientemente cerca de los dos para arruinarlo todo.

Y el día que Patricio llegó a su casa y vio a Damián besando y acariciando a Paulina, y desnudándola, todo llegó a su límite. Tenía que hacer algo. Tenía que vengarse. Y eventualmente, lo conseguiría.

Paulina presentó a Damián como su novio en la siguiente fiesta, a la que Patricio, para su consternación, no fue invitado. Hasta Alejandro, hasta hace unos meses considerado el geek de la secundaria, fue requerido, debido a su reciente amistad con Damián. Alejandro había sacado a Damián de un apuro, y Damián, con su particular código de ética, no lo había olvidado. Encontró en Alejandro un amigo de verdad, como nunca antes lo había tenido, que lo quería como era, y le hablaba con la verdad, incluso cuando estaba equivocado. Pronto, Damián pasaba todo su tiempo libre con Paulina, Alejandro, y Valentina, amiga de Paulina que había comenzado a interesarse en Alejandro. Contaban también frecuentemente con la presencia de Sofía, la hermana mayor y confidente incondicional de Damián, que parecía un poco celosa de Paulina, y a la vez, extrañamente, se mostraba como cómplice de los juegos amorosos en que la joven pareja se embarcaba.

Por fin, despues de meses de cuidadosa planeación, Patricio vio ante sus ojos la oportunidad de llevar a cabo su venganza. Lo consiguió con un cuidadoso plan, en el que llamó a todos sus amigos y familiares, y a los de Paulina, fingiendo preocupación, que terminó cuando los familiares de ambos los encontraron, haciendo el amor en el carro que Alejandra le prestaba a Damián, mientras Sofía los acariciaba a los dos, muy sensualmente.

Aparentemente el embarazo de Paulina había sido una falsa alarma, o quizá la joven fue enviada a abortar a escondidas. Pero después del incidente, Paulina y Sofía fueron enviadas a terminar la secundaria y la preparatoria, respectivamente, a internados religiosos. Damián, según su madre, merecía ir a una clínica psiquiátrica. Pero la voluntad de su padre se impuso, y el joven terminó su secundaria, y estaba a punto de terminar su preparatoria, con honores, en una academia militar.

Damián no solamente había cumplido con las expectativas de su padre: las había superado. Don Fernando estaba orgulloso. Pensaba que quizá se había equivocado, al fin y al cabo, Damián se estaba haciendo hombre. Quizá el que debió preocuparle realmente era Patricio, su hijo menor, con su afición a la música romántica y a la poesía. Cierto era, que todos sus versos parecían ser aún para Paulina. Pero el estilo de vida y la personalidad de Patricio, a don Fernando no le parecían de hombres. Damián, en cambio, era fuerte e inteligente, y le esperaba una vida de éxito y liderazgo por delante.

Henchido de orgullo, y un poco arrepentido por sus juicios apresurados, don Fernando llamó a la academia militar, dando su permiso para que Damián enviara su carta a Monterrey. Que le escribiera a Paulina, total, podía acabar hasta casándose con ella, y devolviendo la posición económica a la familia.

“La verdad,” pensó don Fernando, “es que me siento orgulloso de Damián. Es todo un hombre”.

***

III.

“Wherever you go
My heart will follow
I love you so
I’ll be true to you “

- The Shirelles, “Soldier Boy”

Querido Alejandro:

Quizá creas que no pienso en ti. Pero es tu recuerdo lo que me anima a seguir adelante. Sé que la última imagen que tuviste de mi fue junto a ella. Te lo dije la última vez que peleamos, estaba celoso porque creí que empezabas a querer a Valentina. Y te amenacé, con probar los besos y caricias de una mujer, y lo cumplí, pero la verdad es que mi venganza nunca me supo igual que tu amor, que tus besos que me llevaban al cielo.

Pronto voy a regresar, y deseo una vez más estar junto a ti, protegerte, darte mi amor y ser tu hombre. Espero que me hayas perdonado, porque una vida sin ti es algo que no deseo.

Te amo,

Damián Zambrano.

*****

((I’m back! — Bueno, pues estoy de regreso, me disculpo por la larga ausencia, he estado teniendo algunos grandes cambios en el aspecto laboral, pero por fin estoy de vuelta! Me alegro de estar aqui de nuevo.))

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Un comentario to “Cosa de hombres”

  1. Bruja Bonita* says:

    Spider:

    Saludos para ti, yo he andado por este blog, tu fuiste quien se alejo, pero, pero, pero, leo que ya estas de regreso, BIEN REGRESO PARA TI.

    Besos de la Bruja Bonita*

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