Las niñas buenas no hacen esas cosas – dijo él, mirando fijamente a la cámara y enseguida se pintó en su cara una gran sonrisa.
Si, probablemente las niñas buenas no lo hagan pero, ¿quién dijo algo de ser buenos?
Los latidos del corazón a mil por hora y la mente hecha un caos por completo. Bajo instrucciones precisas fue directo al elevador y al momento de entrar en él, apretó el botón del tercer piso. Caminó por el pasillo que la llevaría a la habitación designada; el número de esa puerta bombardeaba su cabeza.
-No [...]
Carta que pude interpretar de la malkaviana que vino a visitarme una noche a la cabeza…
Hoy mi cuerpo necesita de ti
y saber que la dosis perfecta esta en
tus caderas, en tus besos, tu sonrisa, tu cabello
y ese cuerpo que me eriza.
Nuevos descubrimientos pueden pasar en la esquina de la cama.
Por Bruja Bonita*