Alcohol.

Fue una noche hace un mes que recibí tu llamado…
me encontraba en el estimulo de la noche,
interrumpiste mi sueño, con aquella frase
“Now…Why do you waste my time
it´s the answer to the question on your mind”
Aquel tono  que te va muchas veces y otras menos.

Era raro escucharte así y mas un día entre semana,
arrastrabas las letras, y no sonabas nada bien,
juraste que tomaste solo un par de copas,
si bien se que después de tres tragos arrastras las vocales,
se que esa noche fueron mas copas de las que confesaste,
nunca has tenido tanto valor como esa noche para llamarme,
para confundirme y confesar tanto como esa noche mencionaste.

Entre sollozos me confesaste que pensabas en el, aquel que te llamaba por las noches
cuando yo estaba aun a tu lado, comentaste que pensabas en llamarle al colgarme y
pedirle que fuese a arrancarte la ropa, solo para después bautizarme a mi con su nombre
y pedir que fuera ya, que te hiciera todo lo que anhelas, pero con el nombre de alguien mas.

Mientras mi mente desvariaba con ser él, con borrarte mis rastros, pero siendo yo,
en la transmutación de otro ser, de otro cuerpo , de otros labios,  y otras manos,
hacerte el amor a tus instrucciones precisas y exactas como querías que te limpiara
los verdaderos rastros de mi ser, de los años que ya fueron.

Querías mi lengua en tu vagina y córrete en su boca, que probara su sabor,
meterte su pene en la tuya y vaciarlo y comerlo por completo,
que su pene te penetrara para cambiarle la forma a tu pubis,
y que se viniera en ti sin preocupación alguna.

Regresaste mi mente a la tierra al mencionar mi nombre, y al escucharte decir que te arrepentías,
que aceptabas que fuiste fría, que tu misma me alejaste de ti, y a su vez reclamaste el por que me fui de ti,
me recriminaste  que yo huí buscando otros labios y otro cuerpo, cuando el tuyo estaba en casa,
me  pediste que te hiciera mía una vez mas, que te cogiera de las caderas y nunca mas te soltara.

Comenzaste el relato de como seria esta noche si me apresuraba a salir de mis sabanas y me envolvía en las tuyas,
como querías que te cogiera con tus piernas sobre mi pecho, como me darías tus nalgas para que en ellas
dejara la marca de mi vida, y tatuara de nueva cuenta mis deseos en tu piel,
a mitad del relato de nueva cuenta me cambiaste el nombre, ahora por otro amante tuyo…

Pero continuabas diciendo las cosas que deseabas y anhelabas, como querías que tu amante,
te hiciera el amor como nunca, como te sentías de excitada al imaginarlo, diciendo que casi lo tenias presente,
tan real sentías tus relatos,  que supuse tu otra mano la tenias ocupada en tu entrepierna, acariciándote,
provocando el brotar de tu néctar, cosa que tus gemidos al teléfono me confirmaron solo segundos después.

Terminaste agitada, casi sin poder respirar y el teléfono a un lado permitiéndome escuchar como recuperabas
la respiración, supuse que los efectos del alcohol se pasarían, pero luego recordé que en ti duran mas de una corrida.
recogiste el teléfono y la conversación mencionando que si te masturbaste es por que yo te lo pedí,
y lo habías hecho solo para complacerme y pensando en mi.

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Decidí no confrontarte, ni contrariarte, la cruda emocional vendría después y no tendría manera de reclamarte
te escudarías en el efecto del tequila, del alcohol y que no sabes tomar,
así que  te mande a dormir, diciéndote que te creía, que simplemente estabas tomada, que no era buen momento para hablar…. y me dispuse a dormir con la confusión y las blue balls que dejaste…

** foto tomada de aca:
http://www.flickr.com/photos/neomenia/2704027474/
créditos a sus autores **

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Poeta sin inspiración

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Un comentario to “Alcohol.”

  1. Bruja Bonita* says:

    Querido Poeta en Inspiracion:

    Vaya!!!, mira lo que hace el alcohol, mmmmmmmmm, me encanta el tekilaware, pero, pero, pero, procurare moderar el consumo, aun asi, me gusto, rico eso de masturbarse a la sola orden que recibio.

    Besos Brujos*

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