Estaba yo diciendo en la primera parte que durante aquella época, cuando estábamos en plena acción y yo sentía que la puchita de la Puchona (parece pleonasmo, o ¿es pleonasmo?) parecía contraerse y sentía que sus músculos me empujaban hacia afuera (a veces pensaba que era porque la estaba lastimando) yo le pedía que continuara, [...]
Fíjate que siempre sí. Y por cosas como el amor y el sexo vale la pena vivir.
A veces los problemas en la cama pueden resultar ser una grata sorpresa.